Ella refirió conocerme y yo acepté su incitación. Decidió salir a caminar, tomar unas cervezas, demostrar que me conocía de otra vida. Mientras ella hablaba del destino, yo me perdía en el escote de aquella coincidencia, cansado de su filosofía, aburrido del amor.
martes, septiembre 14
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
