Sigue arrullándome, no preguntes la hora, no quiero saber cuándo volveré, no quiero extrañarte si aún tengo tu sonrisa. No se donde estaré, darte una dirección sería mentirnos. Es hora de marchar, tu mano asfixia mis venas, sangra mi cigarrillo. No te detengas, sigamos rumbo al adiós. Daphne, no observes esa estrella, no estaré en ella cuando mires al cielo. No contemples la luna, no me podrás hallar. Duerme con esa estrella apagada, la luna en tu espalda y el cielo llorándote. Seré la sonrisa en tu oscuridad.
lunes, octubre 19
martes, octubre 6
Anhelo Juvenil
Tener un par de centavos en ese bolsillo hambriento, esas monedas que satisfagan las necesarias trivialidades, un trago barato que cumpla con embriagarte sin dejar muchos recuerdos al amanecer, unos puchitos que de forma asimétrica vayan regodeándose en el cenicero, un preservativo que no cometa un desacato a tu libertad, una lectura de alquiler, una puta que te libere de un placer solitario. Urgimos de dinero esperando crecer.
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