jueves, marzo 18

Destino

Él no la llamaba por su nombre. Ella fingía saberlo. La cogió de la mano y apretando sus sueños (los de Sophia)escapó de la realidad. Corría, huía, quería no mirar atrás y solo verla, mirarla sin su pasado.Huyeron tanto que terminaron por ser encontrados, uno frente al otro, desnudos y con millones de cicatrices recientes.

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