
Ante el llanto de mi voz se escucha el silencio. La luna no acoge respuesta. Pronto amanecerá. He decidido escribirle, lo intento. Necesito fumar un cigarrillo. Mejor que sean unos pares. Qué decir, qué callar. Cómo distinguir los sueños de aquella realidad. Cuál es el mejor inicio para un final.
Transcurren las horas. El papel no acoge alguna palabra. La tinta renuncia a deslizarse. El bolígrafo abandona mi mano. Mis lágrimas son hoy estos versos.

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