viernes, noviembre 27

Café pasado

Desperté con el olor de un café expresso, creo que lo presentía. Habían transcurrido tres meses de puras sonrisas, de amaneceres ociosos y noches largas pegado a su cabellera, a su corazón, a su vientre que latía. Pero hoy no desperté a su lado, ayer mientras salíamos del bar le pregunté cuánto me amaba, ella respondió que me quería demasiado y luego sonrió. Encendí mi cigarrillo y entendí que no había marcha atrás, la cogí de la mano, corrimos hasta su habitación, la noche escapaba, mi amor tenía que durar unas últimas horas.
En la madrugada creyendo que ella aún dormía, le dejé un beso amical y en una servilleta mi deseo de verla en aquél lugar donde nos conocimos, con el mismo café, frente a frente y aún desconocidos. A la hora de siempre, llegó tan exquisita como la primera vez, me brindó su mejor beso y ordenó el mismo café expresso que una vez nos unió. Después de hablar con Anelisse, me levanté de la silla y la deje viendo muda aquél café, aún caliente, mientras mi cuerpo solo atinaba a escapar de mi voluntad. Ella no gritó mi nombre, no susurro un adiós, solo pronunció un te amo.

lunes, noviembre 16

Sólo escucha

No te quedes un minuto más, bríndame solo unos segundos, explicaré mi posición y, por favor, luego márchate. No estoy destinado para una vida en pareja, tuve muchas enamoradas, pocos amores, ilusiones que no dejaron huella. Suelo disfrutar de mi libertad, no despertarme temprano porque te soñé, no salir de mi habitación sólo para verte, tomar un café a solas, no respetarte y robarte besos sin ninguna caricia. Trataré de confundirme en la multitud esperando que abraces mi tristeza para que luego desaparezcas sin ánimos de ir corriendo tras tu sombra. No esperaré que me enseñes el amor, penetraré entre tus senos, arrancaré tu corazón y cuando amanezca habrás humedecido tu almohada o quizá tengas que batallar con mi tozuda personalidad y en mi inicio de tu final, te dieras por vencida, abandonando tus armas, dejándome con un nuevo corazón.
Calla tus deseos, son solo impulsos, no hagas temblar mis manos, olvidar mis cigarrillos y erigirme sueños. Tú, que piensas antes de actuar tienes que declinar, reprimir tus besos, olvidar mis versos y no convencerme de actuar solo con el sentimiento. Tú, que pecas de hermosura, no peques de ingenuidad.

martes, noviembre 3

Por siempre

-Y si vuelves a verme no me abraces.
- No tengo la intención de hacerlo.
- Ni intentes darme un beso.
- Lo comprendo, este es nuestro adiós.
- J, nunca haces lo que te pido.

lunes, octubre 19

Hasta muy luego

Sigue arrullándome, no preguntes la hora, no quiero saber cuándo volveré, no quiero extrañarte si aún tengo tu sonrisa. No se donde estaré, darte una dirección sería mentirnos. Es hora de marchar, tu mano asfixia mis venas, sangra mi cigarrillo. No te detengas, sigamos rumbo al adiós. Daphne, no observes esa estrella, no estaré en ella cuando mires al cielo. No contemples la luna, no me podrás hallar. Duerme con esa estrella apagada, la luna en tu espalda y el cielo llorándote. Seré la sonrisa en tu oscuridad.

martes, octubre 6

Anhelo Juvenil

Tener un par de centavos en ese bolsillo hambriento, esas monedas que satisfagan las necesarias trivialidades, un trago barato que cumpla con embriagarte sin dejar muchos recuerdos al amanecer, unos puchitos que de forma asimétrica vayan regodeándose en el cenicero, un preservativo que no cometa un desacato a tu libertad, una lectura de alquiler, una puta que te libere de un placer solitario. Urgimos de dinero esperando crecer.

miércoles, septiembre 30

Inconfesable

Hoy solo tengo ansias de escribir y encontrarte en alguna frase, en algún verso, en el final de ninguna parte. Con suerte de no sentirme vivo te siento muy dentro, tan profundo, que pronto (con sabor cáustico) no podré nadar hasta tu recuerdo. Tu último beso borró el primero y no reconozco si fue de un adiós o un te quiero. Ya transcurrió un amanecer mi amor y aún no regresas, aún no se ve tu silueta juguetona. Solo distingo nuevas caricias en mi cama.

miércoles, septiembre 23

¿Y eso es malo?

¿Y eso es malo?
Que pregunta exquisita, trabaste mi lengua y mis ojos buscan mentirte. Quizá deba verme partir pues tengo malas noticias, soy el chico que destrozará tu corazón, quien violará tu apellido haciendo gemir tu sonrisa, quien se vestirá al amanecer, con tu amor en la billetera y un te quiero en el pantaloncito. Es que tu amor pueda que sea mi veneno. Es que lo único bueno que hallarás en mi será lo malo que no encuentras en ti. Pueda que no sepa mentir.

martes, septiembre 22

Putas Caricias


La inocencia de tu soledad, un veinte de Mayo, te condujo a mi. Tu cabellera tomó por asalto al aire y tu cuerpo, robando un verso al olvido, ingresó en mi habitación. Observaste un rostro que no miraba, solo sentía, y con un beso cristiano saludaste mi estupor. Pronunciaste mi nombre acariciando nuestro pasado y ya solo veía mis labios reposando en tus senos; tus uñas, carnívoras navajas, arrancando trozos de ingenuidad; tus súplicas que no buscaban socorro y tu piel llorosa rezando indignidad.
Tu regazo descansó en mi corazón descubierto. El reloj despertó el tuyo. Llegaba el amanecer. Tenías que marchar.

martes, septiembre 15

Tan nuestro tu adiós

Con el sonido de tu voz inicia el bullicio del adiós. No me siento solo y ello me causa tristeza. Quiero fumarme tu olvido y encender otro. Por qué sencillamente no desempacas...no quepo entero.

miércoles, septiembre 2

Nostalgia del adiós

Quisiera respirarte mi olvido, encontrar una salida y sortear en el pasillo tu amor, pensando en el color de tu piel.Belleza execrable sin temor de fracaso, sin odio de olvido, infringiste un adiós de recuerdo.

viernes, agosto 28

Tú...


Fijaste recuerdo en esa comisura. Recordaste ser una ninfa sin recado de pintor, burlando el sueño sin dibujar un firmamento. Escapaste del desierto y aborreciste la compasión. Observaste el silencio sin encontrarte, sonriendo perdida, mientras ocultabas la valentía en el odio de un aletear. Señalaste el invierno en un respirar sin certeza.
Sin querer, me consentiste amar.

martes, agosto 18

A mi madre(Rosa).

13/08-Tu cumpleaños
Dicen que el 13 es un número de suerte. Creo ser el mayor afortunado. En mi vida como en sus senderos de muerte siempre me acompañó. No importaba qué carajos hiciera, esa mano borraba los fracasos. Mis lágrimas terminaban en sus mejillas, mi sonrisa empezaba en sus ojos. Un te quiero no es de su estatura. Un te amo no la dignifica, del todo. Por naturaleza es bella. Sin ella la naturaleza perdería belleza.
Mi juventud rebelde, desaforada, enfrentada a su sabiduría. No es una guerra pero se libraron, libran y librarán batallas. Insulsas contiendas. Soy conciente que terminaré a sus pies, que despedazará mis defensas y me hará su subordinado, su aliado. Habiendo perdido, pidiendo perdón, ella me tendrá en sus brazos. Para mí, esa será la gloria.
Amiga por excelencia. Su silencio enseña, sus palabras reconfortan. Sus látigos dejan sellos de amor, sus caricias borran todo dolor. Confidente no secreta, reveladora de secretos de mejora.
La rosa es una de las más hermosas flores. Rosa es el nombre de la más hermosa mujer. Rosa eres tú.

lunes, agosto 10

He decidido escribirte


Ante el llanto de mi voz se escucha el silencio. La luna no acoge respuesta. Pronto amanecerá. He decidido escribirle, lo intento. Necesito fumar un cigarrillo. Mejor que sean unos pares. Qué decir, qué callar. Cómo distinguir los sueños de aquella realidad. Cuál es el mejor inicio para un final.
Transcurren las horas. El papel no acoge alguna palabra. La tinta renuncia a deslizarse. El bolígrafo abandona mi mano. Mis lágrimas son hoy estos versos.

jueves, agosto 6

Sofía



La alarma sonó, no se distinguía ninguna lumbre. En las afueras un gélido ambiente titubeaba frente a su presencia. Una sonrisa de turista extraviada y un beso que desnudaba un trámite bancario. La brisa entró en mi habitación y con ella Sofía Boutter, una hermosa y aristócrata dama, aquél engaño de mis amaneceres que luego olieron a besos de jazmín. Me trae al recuerdo esa noche de embriaguez, de cigarrillos encendidos a la nostalgia, cuando su desnudez se vistió y se fue sin dejar un escarpín de cristal.
Suntuosa, como ella sola, observa una habitación de alquiler. Recuerdos sin memoria de tristeza colapsan en su mente. Se lleva los dedos a la boca, aún en ese labial carmesí queda el sabor del fuego. No debe mostrar signos de simpatía, no debe observarlo a los ojos, no debería de estar en esta habitación. Mañana se vestirá de blanco con un velo que disfrace su sentir. Un anillo le recuerda su compromiso de fidelidad. Debe marcharse, debe buscar la salida sin mirar hacia atrás. Su mirada va a dar frente al muchacho delgado y taciturno que una vez quiso. Quizá empieza ha amarlo.

martes, agosto 4

Evocación sin resistencia

Envuelve las cenizas que vuelven a cercenar el manantial y besar la dulce flor.