
No te quedes un minuto más, bríndame solo unos segundos, explicaré mi posición y, por favor, luego márchate. No estoy destinado para una vida en pareja, tuve muchas enamoradas, pocos amores, ilusiones que no dejaron huella. Suelo disfrutar de mi libertad, no despertarme temprano porque te soñé, no salir de mi habitación sólo para verte, tomar un café a solas, no respetarte y robarte besos sin ninguna caricia. Trataré de confundirme en la multitud esperando que abraces mi tristeza para que luego desaparezcas sin ánimos de ir corriendo tras tu sombra. No esperaré que me enseñes el amor, penetraré entre tus senos, arrancaré tu corazón y cuando amanezca habrás humedecido tu almohada o quizá tengas que batallar con mi tozuda personalidad y en mi inicio de tu final, te dieras por vencida, abandonando tus armas, dejándome con un nuevo corazón.
Calla tus deseos, son solo impulsos, no hagas temblar mis manos, olvidar mis cigarrillos y erigirme sueños. Tú, que piensas antes de actuar tienes que declinar, reprimir tus besos, olvidar mis versos y no convencerme de actuar solo con el sentimiento. Tú, que pecas de hermosura, no peques de ingenuidad.